Ir al contenido principal

¡Ayuda también con la conversación!

Una palabra oportuna, una sonrisa de aliento, un pensamiento edificante son, la mayoría de las veces, el comienzo del éxito de los que nos rodean. Cuando veas tristeza o preocupación, trata de ayudar. Si no está en tus manos hacer algo, habla. Si no puedes hablar, al menos piensa profundamente y desea la felicidad, que ell@ alcanzará su objetivo. ¡Ayuda siempre!

Entradas populares de este blog

Los consejos son ayudas, no cabe duda...

Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.

¡Domina el tono de tu voz!

¿Te has dado cuenta de lo desagradable que te resulta una persona cuando te habla con brusquedad? Pues haz a los demás lo que quisieras que hicieran contigo. Aún cuando tenga que hacer alguna represión, hazlo con calma y educación, como fueran tus deseos si debieran reprenderte cuando yerres. Acuérdate de que es común que nos odien o nos amen, dependiendo de nuestro tono de voz al expresarnos.

 ¡Tú no tienes enemigos externos!

Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.