¿ Por qué, pues, te desanimas, por lo que otro hicieron?
Qué tienes que ver tú ver con eso?
Sigueadelante, aunque este sólo. Caminar sin desanimarte, porque eres el único responsable de tus actos.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.