Deja ya de lamentarte de tus enfermedades.
Las enfermedades se agravan con nuestros pensamiento negativos.
¡Aleja la enfermedad, sintiendo que te vas curar!
¡Tú puedes sanar completamente!
Todo los días mejoras, bajo todo punto de vista.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.