Díos sólo quiere nuestro bien y nuestra felicidad. Y nos proporciona los camino de la felicidad.
Los males que nos llegan son el resultado de acciones equivocadas que vivimos, y de falta de experiencia.
Convierte los ambientes en que vives en sementeras de amor y perdón , para cosechar mañana los frutos de la paz y la felicidad
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.