Todo lo que recarga el ambiente es molesto.
Sé sobrio y natural. Lo artificial distorsiona y produce fatiga inútiles. La sobriedad comunica descanso al espíritu y al cuerpo. Se sobrio y natural en todo, comenzando con tu persona y llegando hasta los muebles de tu casa. ¡Qué poco tiene quien se esfuerza por mostrar más de lo que tiene!
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.