¿Por qué tienes que darle importancia a lo que dicen de ti?
¿Hasta cuándo continuarán tus quejas y reclamos?
¡Ánimo, levanta la cabeza y adelanté.
Camina con pie firme, porque los que hablan mal de ti se quedarán parados, en mitad del camino.
Cuando ell@s se den cuenta, tú habrás avanzado tanto en el camino, que te perderán de vista...
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.