Nuestro pasado no tiene importancia: Vale lo que tú eres hoy.
El momento presente es el creador de tu mañana.
Tu felicidad tiene su base en tus pensamientos de hoy.
¡Dependemos del ayer, pero somos dueños de nuestro mañana!
Presta gran atención al momento que pasa, a cuanto estás haciendo HOY, porque de tu "hoy" depende tu " mañana".
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.