Y trata de mantener vivo el buen humor de todas las personas que te encuentren en la vida. La alegría es medicina divina.
La tristeza, en cambio, nos hunde en un mar de barro, que salpica y ensucia a los que se nos acercan.
También en los sufrimientos y penas, trata de ser alegre, por que la alegría es la mejor medicina para conseguir la felicidad.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.