Si ves a alguien abatido y triste, pierdes la confianza, porque ves que camina hacia la derrota segura. ¡No des nunca esta imagen de ti! Camina con la cabeza levantada, seguro y sonriente, e inspiraras confianza.
Irradia energía y entusiasmo hasta en los movimientos de tu cuerpo.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.