Procura, por lo mismo, solidarizarte con todas las obras en bien de ellos.
Piensa que cada uno de los niños podría ser un hijo de tu amor.
Colabora en la recuperación de los niños desarraigados, principalmente con tus ejemplos de persona digna y noble.
En todos los campos el niño es siempre el futuro, nesecita, por lo mismo, de nuestra ayuda atenta en todos los momentos.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.