Ir al contenido principal

Mira en el niño el futuro de la humanidad.

Procura, por lo mismo, solidarizarte con todas las obras en bien de ellos. Piensa que cada uno de los niños podría ser un hijo de tu amor. Colabora en la recuperación de los niños desarraigados, principalmente con tus ejemplos de persona digna y noble. En todos los campos el niño es siempre el futuro, nesecita, por lo mismo, de nuestra ayuda atenta en todos los momentos.

Entradas populares de este blog

 ¡Tú no tienes enemigos externos!

Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.

¡Domina el tono de tu voz!

¿Te has dado cuenta de lo desagradable que te resulta una persona cuando te habla con brusquedad? Pues haz a los demás lo que quisieras que hicieran contigo. Aún cuando tenga que hacer alguna represión, hazlo con calma y educación, como fueran tus deseos si debieran reprenderte cuando yerres. Acuérdate de que es común que nos odien o nos amen, dependiendo de nuestro tono de voz al expresarnos.

Minutos de Sabiduría - C Torres Pastorino

1- ¡No critiques! Procura más bien colaborar con todos, sin hacer críticas. La crítica hiere, y a nadie le gusta ser herido. La persona que acostumbra a criticar, muy pronto queda aislada de todos. Si ves alguna cosa errada, habla con amor y cariño, procurando ayudar. Pero, sobre todo, procura corregir a los otros con tu ejemplo. 2- Dios está en todas partes al mismo tiempo, junto a ti y dentro de ti. Jamás estás desamparado. Nunca estás solo. No permitas que la amargura te perturbe: procura mantenerte calmo, para oír la voz silenciosa de Dios dentro de ti. Así podrás superar las dificultades que aparecen en tu camino y descubrir la verdad que existe en todas las cosas y personas. 3- Recuerda que recogeremos, infaliblemente, aquello que hemos sembrado. Si estamos sufriendo, es porque recogemos los frutos amargos de los errores que hemos sembrado en el pasado. Permanece alerta en lo que se refiere al momento presente. Planta ahora semillas de optimismo y de amor, para recoger mañana fru...