Arrójalos de ti, perdonando y olvidando el mal que te hicieron con palabras, obras y denigraciones, calumnias e injusticias.
¡Olvida!
Únicamente tú saldrás ganando con perdón, porque habrás liberado tu corazón del peso de la amargura y el odio.
Sé inteligente: perdona y olvida y serás feliz.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.