Mientras más te expongas a las miradas ajenas, tanto más serás el blanco de los celos y envidias.
Las vibraciones negativas, aunque no te hagan mal, podrán cansarte en el trabajo de defenderte.
Procura obrar discretamente, pero con firmeza dejando que los vanidos@s y superficial aparezca en una luz de la que tú no necesitas para brillar.
El vidrio común brilla mucho con el sol, pero el brillo del oro está escondido en el cofre, sin que por ello valga menos que el vidrio...
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.