Todos estamos expuestos a la calumnia. Pero aprende a superala, quitando la razón al calumniador con una vida limpia.
No le responda a la violencia con violencia.
No sufras por causa del calumniador.
Perdona siempre.
Haz que tu vida correcta jamás de razón al calumniador.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.