Todos los problemas tienen solución, por más difíciles y complejo que sean.
La energía divina que sostiene el universo ésta dentro de nosotros.
Únete al pensamiento universal del bien y del Amor y vencerás todos los obstáculos.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.