Si fuera mentira, procura desmentir.
Si fuera verdad, tampoco lo repitas. Si no es evidente, calla.
La caridad consiste en aprender a callar los defectos ajenos, como te gustaría que los otros lo hicieran contigo.
Sé prudente: el silencio es oro cuando se calla la equivocación del prójimo.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.