Si fuera mentira, procura desmentir.
Si fuera verdad, tampoco lo repitas. Si no es evidente, calla.
La caridad consiste en aprender a callar los defectos ajenos, como te gustaría que los otros lo hicieran contigo.
Sé prudente: el silencio es oro cuando se calla la equivocación del prójimo.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.