Permite al tiempo madurar los frutos, para cosecharlos a tiempo
Camina seguro y perseverante, porque todo se nos dará a la hora oportuna y exacta.
Los frutos que maduran a la fuerza no tienen el sabor de los que maduran naturalmente.
Aprende a espera con paciencia, sin desanimarte.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.