Nunca te desees la muerte, no resuelve nada, y aumentaría tus sufrimientos.
Si piensas que huir te aliviará las penas, te equivocas solemnemente.
¡No te venges De los demás, porque te harías mal a ti mism@s!
Reacciona con todas las fuerzas que tengas, y no permitas que las incomprensiónes de otros te abrumen.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.