Sólo nosotr@s somos responsables de nuestro destino.
A nosotr@s pertenece la responsabilidad de descubrir el camino y añadirlo con nuestros propios pies.
Despierta a la vida, a la vida verdadera.
Y si quieres la felicidad, recuerda que sólo tú eres el responsable de tu destino.
Supera las dificultades, vence los obstáculos y edifica tu vida.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.