Sé respetuoso con todas las religiones.
Todo ser humano está en el derecho de escoger su propio camino.
Respeta la libertad religiosa de los demás, de la misma manera que deseas que respeten la tuya.
No discutas ni quiera sacar a los otros del camino en que se encuentran, a menos que te hayan llamado precisamente para ello.
Respeta, si quieres que te respeten.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.