Pero sé paciente, sin pretender tenerlo todo enseguida.
Hay tiempo para todo.
Todo lo que es tuyo te llegará a las manos, oportunamente.
Aprende a espera el momento precisó para recibir los bienes que reclamas. Aguarda con paciencia que los frutos madurez, para poder apreciar debidamente su sabor.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.