No guarde en tu corazón amarguras y resentimientos, temores y tristezas.
¡Sigue tu camino sin detenerse!
¡Que muchos esperan tu apoyo, compresión y amor!
Si a ti no te comprenden, no importa. Perdona, sigue caminando sin detenerte, que en todos los caminos siempre nos esperan ejemplos refinados de amor , que nos harán crecer.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.