No aumenten el peso de quien se siente abrumado con el peso de sus problemas. A quien se lamente de la vida, muestra le el lado bueno y hermoso que encierra la existencia.
No contribuyan con tus propias lamentaciones a aumentar el desaliento de tu compañer@. Levanta sus ánimos con corazón esperanzado y con palabras de aliento y entusiasmo.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.