Prepárate para el trabajo porque las tareas son muchas e importantes y muy pocos los que se cuenta de ello.
Ayúdale al mundo para que el mundo te ayude a ti.
Abre tus brazos eficientes en cultivar el bien de tal modo que se cuando cierren para cosechar, se encuentren llenos de frutos bendecidos por la felicidad y el amor.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.