No desprecies el trabajo que te caído en suerte en esta vida
El trabajo ennoblece a los que lo realizan con entusiasmo y amor.
No hay trabajo humillantes.
Se distinguen solamente en cuanto se realizan bien o mal.
Valora tu trabajo, haciéndolo con amor y cariño, y te estará valorando tú mismo.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.