No desprecies el trabajo que te caído en suerte en esta vida
El trabajo ennoblece a los que lo realizan con entusiasmo y amor.
No hay trabajo humillantes.
Se distinguen solamente en cuanto se realizan bien o mal.
Valora tu trabajo, haciéndolo con amor y cariño, y te estará valorando tú mismo.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.