El padre no hace eso con nadie. A las aves las viste de pluma multicolores, embellece y perfuma las flores, alimenta a los insectos, para que no muera de hambre siquiera un sólo gusanito.
Convencete de que no caerá ni un solo cabello de tu cabeza, sin que él lo permita.
¡Confía en el Padre!
¡Él jamás te abandona!
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.