Piensa profundamente en las ventajas enormes de no perder la calma con vista a no hacerle daño a la salud.
Si no te irritas, tu interlocutor volverá pronto a la calma y todos llegan a un entendimiento. Se sosegado.
Piensa mucho antes de hablar.
Y no te enfades porque tu ¡ La ofuscación no resolverá ningún problema!
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.