No te quedes en los niveles vegetal o animal, viviendo de instintos.
Desarrolla la parte humana de tu ser.
Esfuérzate por conocer la verdad sobre los orígenes y tus metas, empleado el pensamiento en un conocimiento más hondo de ti mismo.
Por escasa cultura que tengas, tienes una inteligencia capaz de pensar y razonar.
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.