La cultura va de fuera hacia dentro, entra por los ojos y los oídos y se puede quedar o no quedar en el cerebro.
La sabiduría, al contrario, nace en nuestro interior y se exterioriza. Brota del corazón y sólo se conquista con la meditación.
Hasta los analfabetos pueden llegar a la sabiduría si aprenden a meditar en sus corazónes las grandes verdades..
Pero no olvides que la solución de nuestros problemas está dentro de nosotros mismos, en la palabra silenciosa que nace de nuestra conciencia, que es la voz de Dios en nuestro interior No te engañes: sólo tú eres el responsable del camino que elijas. Nadie responderá por ti. Por eso, vive realmente, de acuerdo con tu conciencia.