Los "No" que das, aprende a decirlo con amor.
No seas rudo ni agresivo.
Sé comprensiv@ con los puntos de vista de los otros que, igual que tú, tienen derecho a tener sus opiniones.
Se amable y educado en tus palabras y actitud.
¡Contrólate!
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.