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¡Ayuda también con la conversación!

Una palabra oportuna, una sonrisa de aliento, un pensamiento edificante son, la mayoría de las veces, el comienzo del éxito de los que nos rodean.
Cuando veas tristeza o preocupación, trata de ayudar.
Si no está en tus manos hacer algo, habla.
Si no puedes hablar, al menos piensa profundamente y desea la felicidad, que ell@ alcanzará su objetivo.
¡Ayuda siempre!

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 ¡Tú no tienes enemigos externos!

Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.

¡Domina el tono de tu voz!

¿Te has dado cuenta de lo desagradable que te resulta una persona cuando te habla con brusquedad? Pues haz a los demás lo que quisieras que hicieran contigo. Aún cuando tenga que hacer alguna represión, hazlo con calma y educación, como fueran tus deseos si debieran reprenderte cuando yerres. Acuérdate de que es común que nos odien o nos amen, dependiendo de nuestro tono de voz al expresarnos.

Minutos de Sabiduría - C Torres Pastorino

1- ¡No critiques! Procura más bien colaborar con todos, sin hacer críticas. La crítica hiere, y a nadie le gusta ser herido. La persona que acostumbra a criticar, muy pronto queda aislada de todos. Si ves alguna cosa errada, habla con amor y cariño, procurando ayudar. Pero, sobre todo, procura corregir a los otros con tu ejemplo. 2- Dios está en todas partes al mismo tiempo, junto a ti y dentro de ti. Jamás estás desamparado. Nunca estás solo. No permitas que la amargura te perturbe: procura mantenerte calmo, para oír la voz silenciosa de Dios dentro de ti. Así podrás superar las dificultades que aparecen en tu camino y descubrir la verdad que existe en todas las cosas y personas. 3- Recuerda que recogeremos, infaliblemente, aquello que hemos sembrado. Si estamos sufriendo, es porque recogemos los frutos amargos de los errores que hemos sembrado en el pasado. Permanece alerta en lo que se refiere al momento presente. Planta ahora semillas de optimismo y de amor, para recoger mañana fru...