Basta que mires un collar de perlas: están todas unidas por un hilo.
Si este hilo se rompe, se desparraman las perlas.
Lo que es el hilo para el collar de perlas, son los planos bien coordinados en nuestra vida. No dejes que las perlas de tus obras se pierdan porque les falta el hilo que las mantiene unidas.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.