La angustia es un factor bioquímico, que influye en las secreciones glandulares y produce demasiada adrenalina, estimulando, de forma exagerada, el sistema nervioso. De ahí a la enfermedad hay sólo un paso.
Por eso, no vivas angustiado: piensa continuamente que goza de Salud y conserva la calma y la tranquilidad.
Nuestros enemigos son los pensamientos erróneos que todos tenemos y que lanzamos al aire atrayendo pensamientos semejantes en el prójimo. En realidad, nadie puede ser enemigo nuestro, porque Dios habita en cada uno de nosotros. Anula las enemistades emitiendo pensamientos de tolerancia y de amor hacia todas las criaturas, que son templos de Dios.